Fisioterapia traumatológica
La fisioterapia traumatológica está dirigida a personas de todas las edades que necesitan recuperar el movimiento, la fuerza y la funcionalidad después de una lesión o traumatismo.
Fisioterapia traumatológica para adultos
En adultos, la fisioterapia traumatológica aborda tanto lesiones producidas por accidentes o práctica deportiva como problemas derivados del sobreesfuerzo, movimientos repetitivos o desgaste articular.
Se trabaja de manera personalizada para recuperar la función y facilitar una vuelta segura y progresiva a la vida diaria, al trabajo o al deporte.
Algunos ejemplos son:
- Esguinces y lesiones de ligamentos.
- Lesiones musculares y tendinosas.
- Fracturas y recuperación después de una inmovilización.
- Lesiones deportivas.
- Dolor y lesiones de hombro, rodilla, cadera o tobillo.
- Dolor de espalda y cuello relacionado con problemas musculoesqueléticos.
- Recuperación después de una intervención quirúrgica.
Fisioterapia traumatológica infantil
En los niños, el tratamiento debe tener en cuenta que su cuerpo está en constante crecimiento y desarrollo. Por eso, la fisioterapia se adapta a su edad, sus características físicas y sus necesidades.
El objetivo es acompañar al niño durante su recuperación, ayudándole a recuperar el movimiento, la fuerza y la confianza para volver a jugar, hacer deporte y realizar sus actividades habituales.
Puede ser útil, por ejemplo, después de:
- Fracturas o lesiones producidas durante el juego o el deporte.
- Esguinces y lesiones articulares.
- Lesiones musculares o tendinosas.
- Inmovilizaciones con escayola u ortesis.
- Intervenciones quirúrgicas.
- Lesiones deportivas infantiles.
- Alteraciones musculoesqueléticas que requieran valoración y tratamiento fisioterapéutico.
¿A quién va dirigida?
Nuestro tratamiento se adapta a cada persona, teniendo en cuenta su edad, su condición física, el tipo de lesión y sus necesidades y objetivos.
Adultos
Atendemos a adultos que presentan lesiones o molestias musculares, articulares o tendinosas, así como a personas que necesitan recuperar su movilidad y funcionalidad después de una operación, fractura o periodo de inmovilización.
También acompañamos a personas que practican deporte y necesitan recuperarse de una lesión o volver progresivamente a su actividad.
Niños y adolescentes
La fisioterapia traumatológica infantil está dirigida a niños y adolescentes que han sufrido lesiones durante el juego, la práctica deportiva o las actividades cotidianas.
Adaptamos el tratamiento a cada etapa de crecimiento, utilizando ejercicios y actividades adecuados para su edad, con el objetivo de que puedan recuperarse y volver progresivamente a jugar, hacer deporte y realizar sus actividades habituales.
Personas activas y deportistas
Para quienes realizan actividad física de forma habitual, la fisioterapia puede ayudar tanto en la recuperación de lesiones como en el proceso de vuelta a la actividad.
Trabajamos de manera progresiva aspectos como la movilidad, la fuerza, la estabilidad, la coordinación y el control del movimiento.
Personas que necesitan recuperar su autonomía
También está dirigida a personas que, después de una lesión, fractura, intervención quirúrgica o inmovilización, han perdido movilidad o fuerza y necesitan recuperar su autonomía para desenvolverse con normalidad en su día a día.
Objetivos del tratamiento
El principal objetivo de la fisioterapia traumatológica es ayudar a cada paciente a recuperar su movilidad y funcionalidad, acompañándole durante todo el proceso de recuperación.
El tratamiento se adapta a cada persona y a cada lesión, estableciendo objetivos realistas y progresivos.
Trabajamos para disminuir el dolor y las molestias que pueden aparecer después de una lesión, traumatismo, intervención quirúrgica o periodo de inmovilización.
Buscamos recuperar progresivamente el movimiento de las articulaciones y tejidos afectados, respetando siempre las características y los tiempos de recuperación de cada paciente.
Después de una lesión o un periodo de reposo, es habitual que exista pérdida de fuerza. Mediante ejercicios específicos trabajamos para recuperar progresivamente la capacidad muscular.
Trabajamos la coordinación, el equilibrio, la estabilidad y el control corporal para facilitar un movimiento más seguro y funcional.
El objetivo es que el paciente pueda volver a realizar sus actividades cotidianas con la mayor normalidad posible: caminar, subir escaleras, trabajar, jugar, practicar deporte o realizar las actividades que forman parte de su día a día.
Cada lesión necesita su propio proceso. Acompañamos al paciente durante las diferentes fases de recuperación, aumentando progresivamente la dificultad de los ejercicios y las actividades según su evolución.
Una vez recuperada la lesión, trabajamos aquellos aspectos que pueden ayudar a reducir el riesgo de futuras lesiones, como la fuerza, la movilidad, la estabilidad y el control del movimiento.
En niños y adolescentes
En pacientes infantiles, además de los objetivos anteriores, buscamos que puedan volver a jugar, realizar actividad física y desenvolverse con normalidad, adaptando siempre el tratamiento a su edad y etapa de crecimiento.
Nuestro objetivo es acompañarte durante todo el proceso para que puedas recuperar tu movimiento, tu autonomía y la confianza en tu cuerpo.